
Leí el texto de María Montero que termina con una cita hermosa de Isak Dinesen: Todo se cura con agua salada: con sudor, con lágrimas o con el mar . Luego de leer un libro de Dinesen, en un café de Salamanca, quise escribir una reseña sobre ella. Tomé estos apuntes en un cuaderno rojo que hasta ahora vuelvo a ver.
- Isak Dinesen sólo se alimentaba de ostras y champagne: "Los médicos están horrorizados, pero a mí me encanta el champagne y me encantan las ostras y me sientan bien". Esto, claramente, era una leyenda, un invento o al menos no era exacto, pues en otros textos he visto que también comió camarones, espárragos, uvas y té.
- El barón Bror Blixen la contagió de sífilis en su único año de matrimonio con ella. Este marido era hermano gemelo del hombre que ella había amado en su primera juventud. (quizá los vínculos por persona interpuesta sean los más difíciles de desatar)
- Cita de ella: "pero quén puede entretener y agradar y extasiar a la gente mejor que el hada acuática cuando está presente, cuando juega y hechiza y hace a la gente bailar enloquecidamente y amar más ardientemente de lo que nunca es posible? Pero mira, ella desaparecerá y sólo deja tras de sí una línea de agua en el suelo"
- Por los relatos que cuentan de ella veo que era una loca, pero aún así -o es probable que precisamente por esto- brindaba a sus amigos maravillosos ratos de placer y embeleso y trance. En una ocasión, y en medio de una velada dichosa, se levantó y salió de la habitación. Regresó al poco tiempo con un revolver, lo alzó y apuntó con él al poeta Bjørnvig durante largo rato. Éste no se inmutó, según sus propias palabras, porque en aquel estado de felicidad la muerte no habría importado.
- Tocaba a Shubert en piano y a Haendel en la flauta; odiaba a Goethe pero lo recitaba, aborrecía a Dostoyevsky aunque lo admiraba, y era incondicional de Shakespeare.
- Una cita que usaba a menudo de Heine: "Quisiste ser feliz, infinitamente feliz o infinitamente desdichado, corazón orgulloso, y ahora eres desdichado".
- Decía gobernarse en su vida por las reglas de la tragedia clásica, y según ellas habría educado a los hijos que nunca tuvo.
- Dice Lawrence Durrel de ella: "Habría lanzado una mirada amable e irónica a quien se hubiera atrevido a llorar su muerte. 'En realidad tengo tres mil años y he cenado con Sócrates'"
- Palabras de ella: "En el arte no hay misterio. Haz las cosas que puedas ver ellas te mostraran las que no puedes ver."
- “To be lonely is a state of mind, something completely other than physical solitude; when modern authors rant about the soul’s intolerable loneliness, it is only proof of their own intolerable emptiness.”


